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miércoles, agosto 24, 2011

Limitar el déficit público por ley en la Constitución: atropello democrático y disparate económico

Como regalo de despedida, el presidente Zapatero quiere reformar la Constitución para incluir en ella el límite del déficit público. El asunto tiene narices. Por un lado, se trata de una medida económica mala para el funcionamiento de la economía, y de difícil aplicación en la práctica. Y, en segundo lugar, sería aprobada sin un referendum, por un parlamento convocado ya para elecciones, y por los dos partidos -PSOE y PP- que precisamente se niegan a cambiar la misma constitución para reformar la injusta ley electoral que les favorece.

Es una medida económica mala porque el déficit público es a veces necesario para estimular la economía en caso de recesión, y es inaplicable en la práctica porque las recesiones hacen que los ingresos del Estado disminuyan respecto al año anterior bruscamente, y es difícil -y además no es bueno- ajustar el gasto con esa velocidad.

El problema es más bien el aumento del gasto público en las expansiones. Es paradójico que los mismos políticos que han fomentado la burbuja económica/inmobiliaria con desgravaciones a la compra, falta del control del crédito bancario y discriminando la opción del alquiler, ahora quieran limitar el déficit. Despilfarraron el dinero público obtenido gracias a una burbuja que ellos mismos fomentaron, y ahora pretenden pagar la factura con el gasto social.

Me explico. Durante los años de la burbuja los ingresos del Estado crecieron fuertemente por los ingresos por IVA de venta de viviendas, Impuestos de Tranmisiones Patrimoniales, IRPF, IS, etc. El Estado subió el gasto en la misma proporción y -aunque se devolvió parte de la deuda pública- el superávit público fue pequeño para lo que debería haber sido. El Estado no ahorró lo suficiente.

En cambio, se aprovecharon estos nuevos ingresos para hacer inversiones irracionales en infraestructuras, como aeropuertos que nadie usa, muchas líneas de alta velocidad con billetes a un precio sólo al alcance de la clase media-alta, autopistas a ciudades de 50.000 habitantes, universidades en cada esquina, enterrar autovías como la M-30, subir en exceso las plantillas de funcionarios en los Ayuntamientos... Todas estas cosas que les servían para ganar elecciones en el Estado, Comunidades Autónomas y Ayuntamientos... y, ojo, se realizaban sin un aumento del déficit público, debido a los ingresos de la burbuja económica. Los políticos son reacios a enfriar la economía cuando hay una burbuja y el gasto público aumenta paralelamente. En cambio, lo que hacían era negar la existencia de dicha burbuja económica (todos los que se cubrieron de gloria con sus declaraciones están en este enlace).

La reforma que proponen PP y PSOE no ataja este problema, porque no pone un límite a los aumentos del gasto público cuando la economía crece (a menudo de forma irracional por causa de burbujas inmobiliarias y bursátiles). Sólo propone reducirlo cuando la economía se desinfla, ¡qué es precisamente cuando más falta hace el gasto público!

El presupuesto equilibrado debería ser un objetivo a largo plazo, y por ley se podría establecer -por ejemplo- que un porcentaje del crecimiento de los ingresos públicos cada año que haya superávit se destinase a devolver la deuda pública (en vez de hacer inversiones faraónicas y poco eficientes). Esto haría enfriar la economía en las expansiones y nos evitaría muchos problemas como los que tenemos ahora. Cuando uno está sano es cuando hay que hacer ejercicio, no cuando uno tiene gripe y cuarenta de fiebre.

En las crisis no puedes devolver las autovías y que te devuelvan el dinero, pues lo que haces si te obligan a reducir el gasto para ajustarte a la bajada de ingresos es quitar becas, privatizar empresas públicas -si es que queda alguna- reducir el sueldo y la plantilla de profesores y médicos, bajar las pensiones...

Por otro lado, la medida de limitar por ley el déficit público es luego poco aplicable en la práctica, porque si los ingresos del Estado bajan de un año para otro más de un 20% -como ha pasado en España- es imposible reducir el gasto público de forma tan rápida en ese porcentaje. En la práctica habrá un continuo debate político para aprobar excepciones a la norma, y el partido en la oposición usará el debate para sacar tajada política, acusando al gobierno de turno. Algo así ocurre en Estados Unidos con la elevación del techo de la deuda, donde los republicanos -que embarcaron a EEUU en costosísimas guerras- culpan ahora a Obama del déficit y quieren reducir el déficit público en la recesión a costa del gasto social.

La propuesta de reforma de la constitución de PP y PSOE en España es un asunto de tanta importancia que aprobarlo sin un referéndum y un debate sería un atropello democrático. En este enlace se recogen firmas para pedir dicho referéndum.

domingo, marzo 27, 2011

Los recortes no ayudan a salir de la crisis

Ya lo decíamos en un post hace tiempo, y hoy Paul Krugman vuelve a insistir en su artículo: la austeridad en tiempos de crisis es contraproducente (aunque sea recomendable en momentos de expansión). Irlanda y el Reino Unido han agravado sus problemas tras los recortes y en España el paro supera el 20%. Paradójicamente -y esto es una paradoja ya conocida por los economistas desde hace mucho- la austeridad no nos está sacando de la crisis. Y por eso no está tranquilizado tampoco a los inversores, cuyo riesgo de no cobrar sus préstamos o de perder su inversión aumenta si la economía del país no levanta cabeza. Los gobiernos de los países con mayor crisis - como España- siguen sin cuadrar las cuentas porque bajar más el gasto no equilibra el presupuesto, si cada vez hay más paro y menos gente trabajando y pagando impuestos.

Brad deLong, en otro artículo de hoy, también se refiere a este tema. La demanda en EEUU (y en España) sigue débil y no se están llevando a cabo ninguna de las tres posibles soluciones para estas crisis:

1- Evitar la creación de burbujas financieras e inmobiliarias (plan A).
2- Aumentar el gasto público para mantener la demanda (plan B, cuando el plan A ha fracasado y explota una burbuja)
3- Aumentar la oferta de activos financieros (dinero) para que la demanda de consumo e inversión pueda reactivarse si falla el plan A y no se lleva a cabo el plan B. (al parecer en las crisis la acumulación de dinero por motivos precaución y especulación aumenta mucho).

En cambio, en lugar de actuar ante la crisis como nos ha enseñado la historia económica, las propuestas actuales del gobierno español de Zapatero y de la élite político-económica conservadora de EE.UU. y de la U.E. es hacer "reformas estructurales". Llaman así a los recortes de derechos sociales y económicos para las clases medias y bajas: más impuestos indirectos (IVA), menos derechos laborales (menos días de indemnización por despido), menor importe de las pensiones y más años exigidos de cotización... todo lo cuál puede justificarse ante el rotundo "éxito" de las reformas: 20,3% de paro en España.

Eso sí, las grandes empresas y los bancos -creadores de la burbuja con la complicidad del Banco de España, de Rodrigo Rato y de Pedro Solbes- siguen dando muy buenos beneficios.

Y, cuando salgamos de la crisis -porque alguna vez saldremos- dirán que es gracias a estas reformas. Atrevida es la ignorancia o, más bien, poderosos son los que manejan la información. Mi opinión es más bien que los recortes sociales en nombre de la "austeridad" y de las "reformas estructurales" han causado el sufrimiento de muchas personas en paro, la pérdida de derechos de todos, y han profundizado y alargado la duración de la crisis en España.

domingo, marzo 20, 2011

Lecciones espirituales del país del sol naciente.

Ante las espectaculares imágenes que hemos visto estos días sobre el país del sol naciente, no cabe otra cosa que admirar el comportamiento de la sociedad nipona, que ha cambiado su forma de vida priorizando el bien común al individualismo, por ello para recuperarse lo antes posible han cambiado sus hábitos de consumo.

También hay que reflexionar sobre el comportamiento de la tierra en todos los sentidos, el cambio climático, la dinámica de las placas tectónicas, los cambios en las corrientes oceánicas derivado del preocupante deshielo de los globos, etc... La fuerza y virulencia con que la naturaleza nos puede golpear es asombrosa y los seres humanos desafiamos continuamente sus leyes con las construcciones que la arquitectura e ingeniería nos van legando en el tiempo e intentamos escudriñar el futuro con las limitadas previsiones que los conocimientos científicos nos permite... pero siempre hay contingencias impredecibles como el descontrol de ciertos isótopos.

Muchos intentan calcular las consecuencias económicas que el terremoto y posterior tsunami ha originado, entre un 2% y 4% del PIB de Japón, porque la industria del reaseguro cubrirá gran parte de las pérdidas económicas originadas y aunque los grandes riesgos están muy repartidos en el mercado reasegurador, las compañías han sacado a bailar los números para determinar los resultados de este año que, sin duda, serán malos para las tres grandes. Esta claro que el peor riesgo es no tener seguro pero hay daños inconmensurables como la pérdida de vidas humanas cuyas consecuencias son irreparables.

Es importante aprender del comportamiento del pueblo japonés, digno de admiración, por la actitud calmada, ordenada y sosegada que están teniendo para no empeorar la situación y continuar lo antes posible con el ritmo normal de sus vidas. Estoy convencido que sacarán conclusiones de este escenario real, el peor de los posibles, pues es un pueblo humilde y respetuoso por las lecciones de su historia aunque dependiente de sus centrales nucleares que les suministra un 30% de su energía por la escasez de combustibles fósiles. Puede que a partir de ahora surja un comportamiento global más responsable, con un mayor respeto hacía la naturaleza y todo lo que ello implica, como llevar una forma de vida más sostenible y en equilibrio con el entorno natural y escaso en el que vivimos.

Algunos habrán pensado, lo que le faltaba a la economía mundial... después de una catástrofe como esta, se suele normalizar todo y en unos meses se vuelve al nivel donde se estaba antes del siniestro, la capacidad de recuperación de las personas es asombrosa y la economía japonesa estará muy pronto recuperada. (El País)

Estas dobles lecciones humanas y naturales deberían, al menos, hacer reflexionar a los Gobiernos. Creo que no tenemos exclusivamente una crisis económica, estamos ante una crisis moral o de valores, porque una parte del planeta ha llegado a un nivel de bienestar que quiere seguir aumentando a toda costa y aunque solo sea para mantener esa calidad de vida, el nivel de recursos energéticos disponibles que hay que tener para satisfacer esta insaciable y soberana "ley de demanda", nos ha hecho dependientes de una energía que no controlamos al cien por cien. Ahora quién pone en duda que, en el peor de los escenarios, las posibles consecuencias que unos átomos pueden tener sobre la humanidad escapan de nuestro control y sobrepasan todo riesgo asumible.

domingo, marzo 13, 2011

La negociación colectiva hace más por la justicia social que la educación

La teoría marxista venía a decir -entre otras cosas- que los salarios se fijaban en el nivel de subsistencia. Los trabajadores son muchos y en la subasta por vender su trabajo los salarios bajaban hasta el nivel mínimo que permite a los trabajadores subsistir para seguir produciendo.
Por suerte, en los países desarrollados, esto no se produjo como Marx predijo, y existe una clase media con salarios muy por encima de lo imprescindible para vivir.
Una explicación de por qué aumentaron los salarios ha sido tradicionalmente la formación de los trabajadores: el trabajo se hace más valioso -y relativamente más escaso- y su precio relativo respecto al capital aumenta. Parte de los beneficios empresariales pasan a los salarios. Por eso, el sistema, aunque fuera desigual, se consideraba justo, pues daba a los trabajadores -al menos a algunos- la oportunidad de formarse, tener un salario mayor, e incluso convertirse en capitalistas formando una empresa con sus ahorros. El sistema daba la apariencia de premiar el mérito, no la clase social a la que uno pertenecía. Si eras pobre... "pues haber estudiado". (Esto era verdad hasta cierto punto: mucha gente de clase baja no puede permitirse tener a sus hijos sin trabajar hasta los veintimuchos, y mucho menos pagarles un curso de inglés en Irlanda o un MBA en el Instituto de Empresa. )
No obstante, la idea de que la formación es suficiente para que haya una sociedad más justa sigue siendo muy aceptada, y medidas como la enseñanza pública bilingüe tienen esa filosofía y esa buena intención, como refleja la publicidad de la Comunidad de Madrid.
Sin embargo, parece que ese valor otorgado por la cualificación profesional es cada vez menor: miles de licenciados en paro o cobrando sueldos ridículos, gente que rebaja a propósito su curriculum para poder encontrar trabajo, y nuevos datos que afirman que las máquinas van a ir reemplazando cada vez más trabajos tradicionalmente cualificados como médicos y abogados. Parece que la formación cada vez tiene un valor relativo menor a la hora de conseguir rentas. Los poseedores de "capital humano" cada vez ganan menos por ese capital, por dos razones:
- Hay capital físico -máquinas, software, tecnología- cada vez más sofisticado.
- El número de poseedores de capital humano ha aumentado mucho.
La conclusión es que la productividad generada por la formación y por las nuevas máquinas no se refleja tanto en los salarios, sino que se traslada a los beneficios, a las rentas de los propietarios de las máquinas, del software y de la tecnología.
Krugman analiza de forma aguda esta situación, que podría explicar creciente aumento de la desigualdad en todas las sociedades occidentales, a pesar de la generalización de la educación superior.
La conclusión es que la educación es importante, pero no suficiente para restaurar una sociedad con una amplia clase media, en la que se reduzca la creciente desigualdad actual.
Es más importante el capital inicial (que tu abuelo y tu padre sean presidentes del banco que has heredado), que el inglés que puedas aprender, como demuestra este vídeo:


Para conseguir una sociedad más justa la educación no basta. El capital sigue siendo un factor más valioso y reporta más rentas. Y -por desgracia- está repartido en gran parte a priori: o se nace con él, o es difícil conseguirlo.
Para repartir un poco el valor de la producción -que se consigue a través de capital y de trabajo- es necesario que el trabajo y el capital negocien. Dada la asimetría en el número de propietarios del capital y el número de propietarios de trabajo (mucho menos numerosos los primeros), surge como una figura de gran importancia la negociación colectiva.
Negociar de forma colectiva iguala el poder de mercado del trabajo y el capital, al negociar de foma unitaria- y es un instrumento fundamental para conseguir una sociedad más equitativa y justa.
Quizá por eso, siempre existen fuerzas afines a las grandes empresas, como el gobernador republicano de Wisconsin, deseando eliminar la negociación colectiva y -por ende- los sindicatos. Sin ir tan lejos, pero por el mismo camino, FEDEA (el "think tank" de la patronal bancaria española), intenta debilitar la negociación colectiva y promover que trabajo y capital negocien sus precios (salario y beneficios) de forma individual. Sus propuestas -siempre barnizadas de academicismo teórico y con la excusa de "buscar la eficiencia"- van encaminadas a descentralizar la negociación colectiva, lo que simple y llanamente favorece la debilitación del poder negociador de los trabajadores.
Si en los países desarrollados hay una sociedad más igualitaria puede que sea debido más a la forma de negociar los salarios que a la extensión de la educación. Si se quieren más oportunidades y un reparto de la riqueza más equitativo, hay que pedir una educación mejor para todos, pero no sólo eso. La negociación del reparto de la tarta es fundamental.

jueves, febrero 17, 2011

Expertos en economía a sueldo de los grandes bancos

Leo con interés una entrevista que la web fotocasa.es hace a José García-Montalvo, todo un catedrático de la Universidad Pompeu-Fabra. Asiento en mis adentros a muchas de las cosas que dice, como que la desgravación por compra de vivienda no era algo positivo e inflaba los precios, o que debería fomentarse la VPO en alquiler en lugar de compra... sin embargo, me sorprende la vehemencia con la que critica la sentencia de un juzgado de Navarra a favor de la dación en pago, y cito:

"¿La sentencia del juzgado de primera instancia de Navarra sobre la dación en pago sentará jurisprudencia"?
José García-Montalvo: En absoluto. La Ley Hipotecaria es absolutamente clara en este punto y no deja lagunas a la interpretación. La sentencia se fundamenta la sentencia de la Audiencia. Dos argumentos: un detalle técnico-jurídico irrelevante relativo a la falta de impugnación del sobreseimiento de la tasación actual de la vivienda, y un argumento moral. El auto argumenta que estamos en una crisis causada por las entidades financieras y que, por tanto, no es moralmente aceptable que los bancos quieran cobra las deudas íntegramente en estos casos. Pero la última vez que miré España era un estado de derecho y no de moral. Si esos predicamentos morales son compartidos deben transformarse en iniciativas legislativas y aprobarse parlamentariamente para poder aplicarse legalmente. De otra forma estaríamos viviendo en una república bananera donde la ley se cumple o no en función de los principios morales del juez de turno.

Contrariamente a lo que dice García-Calvo, la sentencia del juez no da sólo un argumento moral, sino que también indica que el Banco es responsable de la valoración. Según cita El País, el juez afirma que "el valor de la finca, no obstante el resultado de la subasta, es suficiente para cubrir el principal de la deuda reclamada". La hipoteca del caso se concedió por 75.900 euros y, en el momento en el que la vivienda fue adquirida por la entidad en subasta, se había reducido a 42.895 euros. "Lo cierto es que el banco se adjudica una finca que él mismo valoraba en una cantidad superior", justifica el juez.


No es de recibo que se defienda la validez del procedimiento actual, en el que el banco no asume ningún riesgo de la depreciación del bien que él mismo ha tasado. ¿Cómo puede alguien tan cualificado defender esa injusticia, y asociar la petición de que se acepte la dación en pago con una iniciativa de "república bananera"? ¿Cómo se puede ignorar el sufrimiento de muchas personas que se quedan en la calle y le deben aún al banco decenas de miles de euros, que les ha quitado la casa por menos de lo que el mismo banco la valoró?

Todo cuadra cuando se visita la página del Ivie, donde es profesor José García-Calvo. Bancos y Cajas patrocinan con generosidad ese centro de estudios.

Algo parecido sucede con FEDEA, donde también colabora García-Calvo. Una organización famosa por su informe en el que se pone en duda la solvencia de las pensiones públicas y se propone un sistema mixto de capitalización (algo que están deseando los bancos). Sobre la estrecha relación de Fedea y los bancos ya ha escrito abundantemente Vicenç Navarro.

martes, enero 25, 2011

En las pensiones, el sistema de capitalización es mejor que el de reparto... para algunos.

Ahora mismo siguen diciendo -en todos los debates de radio y TV- que el debate de las pensiones es técnico: hay más personas que viven más años, y por lo tanto hay que trabajar más años y cobrar menos pensión. Porque no podemos subir más las cotizaciones a la Seguridad Social, que ya ahogan a los trabajadores y sobre todo a los empresarios.

La conclusión sería, entonces "a fastidiarse y a vivir menos años de jubilado y con menos cantidad en nuestra vejez". Hagánse a la idea, vamos a vivir peor que nuestros abuelos actuales.

Sin embargo, sorprendentemente entre este mensaje apocalíptico, nos dicen: "entonces habrá que hacer un sistema mixto, con capitalización". A ver, a ver... ¿qué será eso de la capitalización? Pues sistema de capitalización es básicamente que ahorres tu dinero para la jubilación, y que luego lo gastes cuando te jubiles.

Entonces, en vez de destinar una parte de nuestro sueldo a las cotizaciones sociales (que, recuerden, según todos los "analistas" no podemos aumentar) nos dicen que lo destinemos a ese ahorro. Y cuál es la diferencia, ¿por qué este sistema es mejor, si en el fondo disminuye nuestra renta disponible cada mes porque tenemos que ahorrar para la jubilación, igual que hacen las cotizaciones en un sistema de reparto? Pues por qué es mejor en general no lo sé, la verdad, porque nadie ha sabido explicármelo. Lo que está claro es que sí que es mejor para algunos:

- Es mejor para los ricos, que tienen mucho dinero para ahorrar y todos los intereses de ese ahorro van para ellos en el sistema de capitalización. En cambio, en el sistema público, la pensión que van a recibir tiene un máximo, lo que hace que las personas con rentas muy altas reciban proporcionalmente menos de los que han aportado. Los pobres, en cambio, con trabajos con muy poca renta, reciben una renta mayor de la que recibirían con su modesta aportación de cotización. En un sistema privado de capitalización, una persona con un sueldo modesto, que apenas puede ahorrar, recibiría muy poco de pensión.

- Es mejor para los bancos y las compañías de seguros, que son quienes van a gestionar nuestros ahorros en el sistema de capitalización. Lo invertirán con toda su sabiduría, y se llevarán una jugosa comisión de todas las ganancias que nos consigan. Y si no las consiguen, pues mala suerte para nosotros, porque en el fondo es nuestro dinero. Ojo, podemos recibir al jubilarnos menos dinero del que hemos puesto si no gestionan o gestionamos bien nuestros ingresos. Ah, y si quiebra un banco pues nada, a que lo salve el Estado con el dinero de todos los contribuyentes.

Vivimos más años, es verdad, y si todos queremos tener la misma pensión habrá que poner más dinero y/o trabajar más años. Pero a la hora de poner más dinero, hay dos opciones: está la opción algo más redistributiva -la pública de reparto (con pensiones mínimas y máximas)- y está la opción privada de capitalización (en la que cada uno se busca las habichuelas).
Entonces, ya sabemos cuál es aquí el debate.

sábado, enero 15, 2011

Obsolescencia programada y fallos del mercado (competencia imperfecta)

El documental "Comprar, tirar, comprar", que se puede ver on-line en rtve.es durante dos semanas, nos da pruebas de lo que ya sospechábamos: los fabricantes hacen productos malos a propósito.
¿Cómo puede ser que -en un sistema de mercado- no triunfen los buenos fabricantes, los que le dan un producto mejor al consumidor?
La paradoja es fácil de resolver: todos los fabricantes se ponen de acuerdo para fabricar un producto peor, y el consumidor no tiene elección.
A veces lo hacen explícitamente -como en el cartel de las bombillas- y otras veces son más discretos -como en el caso de los automóviles actuales- pero todos ellos saben que a largo plazo es mejor que haya que renovar los productos y las piezas a menudo. Más negocio. (*)

El mercado está claro que no funciona bien ni da el producto mejor y más barato cuando no hay verdadera competencia, lo cual sucede bastante a menudo.

(*) Si alguno destaca -como hicieron los coches japoneses entre 1970 y 1990 en EE.UU.- se convierten en los favoritos de los consumidores. Eso no dura mucho tiempo, y parece que los estándares de calidad de Honda y Toyota están bajando, quizá por avaricia de los nuevos directivos (que piensan que pueden vivir del prestigio pasado) o porque han llegado a un acuerdo tácito con los otros fabricantes.

domingo, diciembre 26, 2010

Solidaridad vs Egoísmo

El sistema público de pensiones es tan viable como la sociedad quiera que lo sea, es decir, si la sociedad está dispuesta a asumir el coste que genera un sistema público de pensiones lo que hay que hacer es trabajar más, mejor y ser responsable fiscalmente. Pero a las empresas también hay que pedirles responsabilidad para con su sociedad, pues las empresas sirven y se nutren de ella. La responsabilidad empresarial exige crear empleo estable, apostar por un capital humano formado y preparado y pagar los impuestos y cotizaciones sociales establecidos.

Las cotizaciones sociales pueden entenderse como un salario diferido (a la jubilación) y por tanto un complemento a los salarios tan bajos que tienen los trabajadores españoles con respecto a nuestros vecinos del euro. Aumentar el periodo de cálculo de la base reguladora de la pensión de jubilación es una buena medida pues se conseguiría mayor contributividad del sistema público de pensiones y por otro lado podría salir a la luz mucho dinero negro. No olvidemos que poco más del 20% de nuestra economía es sumergida (la mayor de los países de la zona euro) y si todo eso floreciera nos iría bastante mejor como país y como ciudadanos porque tendríamos mejores servicios públicos y las pensiones estarían mejor financiadas.

Por otro lado, cuánto menores sean las pensiones públicas más necesario se hace el tercer pilar y ahí entra la iniciativa privada captando pasivo (de quien pueda ahorrar) y así financiar pensiones privadas complementarias a las públicas (para quien pueda permitírselo).

¿Pero qué ocurre si una entidad financiera no puede hacer frente a sus obligaciones por una mala dirección o errores de bulto en la gestión de sus inversiones?... se le pediría al Sector Público que acudiera al rescate de pensiones que en su día no se quisieron canalizar por el sistema público por un supuesta falta de viabilidad económico-financiera.

Seamos sinceros, el pastel a repartirse es tan goloso que la iniciativa privada esta deseando disminuir la protección social; echemos un vistazo a EEUU donde las entidades aseguradoras están por encima de las entidades de crédito, porque la falta de Estado de Bienestar hace que las entidades financieras y concretamente las aseguradoras tengan un nicho de mercado incomparable con cualquier otro país de Europa; las mismas compañías que se opusieron (como lobby poderoso que son) a las medidas de Obama para mejorar la Sanidad Pública. Pero no me mal interpreten, no estoy criticando a las compañías de seguros cuyo negocio es mucho más complejo que el bancario. Las entidades financieras, ya sean de crédito o aseguradoras, son muy necesarias para el desarrollo económico de un país, prestan dinero para financiar inversiones o consumo y aseguran riesgos cuyas consecuencias son desgarradoras para los agentes económicos.

Pero el Sector Público también es necesario porque garantiza un nivel mínimo de bienestar y suministra bienes, servicios y prestaciones a las familias que no tienen capacidad económica suficiente para acudir a la iniciativa privada. El verdadero objetivo debería ser evitar los gastos públicos supérfluos y gastar mejor, y el gasto en pensiones, educación y sanidad es un gasto necesario para la cohesión social y el desarrollo futuro del país.

Pero no es más que mi humilde opinión.

viernes, diciembre 17, 2010

¿Para que se usa la Ciencia Económica?

El conocimiento y los avances científicos de disciplinas como las Matemáticas, Física y Química, Medicina, Ingeniería y un largo etc que no menciono por restricciones de espacio no porque sean menos importantes, han contribuido y contribuyen todos los días a mejorar el nivel y calidad de vida de las personas y gracias a ello el nivel de bienestar de nuestras sociedades es cada vez mayor... pero todavía hay un largo camino por hacer.

La economía como ciencia, aunque no exacta, ha contribuido también a la mejora del bienestar de las personas, a su crecimiento económico y a vivir por encima de nuestras posibilidades y no debería quedarse atrás con respecto a otras ciencias en cuanto al objetivo del bienestar general... es cierto que algunas disciplinas científicas han generado catástrofes en la humanidad, pero más bien ha sido la mala aplicación y uso que el homo sapiens ha hecho del conocimiento.

Posiblemente el hecho de que vivamos por encima de nuestras posibilidades, circunstancia que debemos agradecer a la economía financiera, sea una de las explicaciones más significativas de la actual crisis y de la pérdida de confianza de los mercados "financieros" en algunos países en los que antaño no dudaban de su potencial de crecimiento económico y en consecuencia de su capacidad de pago. Por eso el análisis de riesgos que hacían, obligatorio de todo prestamista que se precie, inducía a ser "generoso" con en el dinero a prestar. Pero cabe recordar un principio básico en análisis de riesgos y es que los préstamos dudosos (malos riesgos) se conceden en épocas de bonanza económica.

Gracias a la teoría económica y la microeconomía, conocemos las características de los diferentes tipos de mercado y sabemos que el mejor sistema es la competencia perfecta... pues bajo esta situación las empresas compiten por ser más eficientes y ofrecer los mejores bienes y servicios al menor precio, ninguna empresa posee el suficiente poder de mercado para condicionar a la competencia y/o desestabilizar el sistema al tomar una mala decisión económica (ya sea productiva o financiera).

Pero la realidad no es perfecta y presenta numerosos fallos que originan desequilibrios en la balanza económica formada entre Economías Domésticas, Empresas y Estado... mencionados no por orden de importancia sino en cuánto a su presencia física en la sociedad. Los desequilibrios originan situaciones de falta de transparencia informativa, exceso de poder de mercado de algunos agentes, inadecuada asignación y retribución de recursos y factores productivos y una mayor sensibilidad del sistema a los errores de quienes toman las decisiones. Estos desequilibrios acaban comprometiendo la continuidad del sistema económico actual o mejor dicho para garantizar la viabilidad del Estado de Bienestar (en los países que lo tengan) se recorta más Estado de Bienestar. ¿No resulta injusto que los costes de las crisis caiga exclusivamente sobre los ciudadanos?

En materia de pensiones, por ejemplo, ahora la OCDE aconseja que la edad oficial de jubilación sea los 70 años, que el periodo de cálculo de la base reguladora sea toda la vida laboral y que se bajen las cotizaciones a la seguridad social, eso si, se muestran comprensivos y dicen que para cobrar el 100% de la pensión basta con trabajar 35 años (ojala todo el mundo pudiera trabajar tantos años). Se le pide un esfuerzo a la mayoría mientras determinados colectivos privilegiados pueden prejubilarse (jubilarse antes de los 60 años) o incluso jubilarse con una pensión pública astronómica. ¿Qué autoridad moral explica y justifica ese esfuerzo a la sociedad?

La OCDE, sin embargo, parece que no confía en la política fiscal para salir de la fase del ciclo bajista, no comenta nada respecto a un impuesto a los movimientos de capital o subir los impuestos a las instituciones de inversión colectiva, así que mucho menor será la confianza en la aportación del Gasto Público al crecimiento económico. Metiéndonos en aspectos actuariales, tampoco recomienda crear suficientes provisiones de estabilización para las entidades de crédito como lo hacen las compañías de seguro, que están obligadas a constituir fuertes reservas para hacer frente a sus obligaciones tanto las esperadas como las inesperadas (no olvidemos que el seguro no vida es de naturaleza heterograda), de esta manera se evitaría que el poco querido Sector Público tenga que aportar fondos públicos y acudir al rescate. Se aplican diferentes velocidades, como si fuera una vía de doble sentido, cuando vamos todos en la misma dirección.

La teoría de juegos, una de las ramas más exacta de la economía por su vinculación con las matemáticas, ha demostrado que en una situación en la que varios agentes (ya sean personas, empresas, políticos, alumnos, vecinos, países... ) tienen que intervenir, relacionarse y convivir en el medio y largo plazo, lo mejor que pueden hacer es cooperar entre ellos y pensar de una manera colectiva, buscando lo mejor para el grupo.

En definitiva y simplificando mucho, la teoría de juegos nos dice: en un sistema formado por agentes obligados a interactuar entre ellos a largo plazo, la búsqueda del beneficio individual no conduce al máximo beneficio del grupo. Si lo que se pretende es el máximo beneficio colectivo (me refiero al bienestar general no a repartir los beneficios) la mejor estrategia es la cooperación, y las decisiones han de tomarse pensando no solo en lo mejor para uno sino en lo mejor para todos. Por ello estamos obligados a entendernos y adaptarnos, algunos organismos unicelulares (las amebas) cooperan entre ellos para mejorar su convivencia, pero los seres humanos somos complejos y un poco egoístas.

La ciencia económica funciona y hay que creer en ella, nos advierte de los fallos de mercado, nos avisa de los ciclos económicos y nos dice que son hasta normales, nos da soluciones para salir de los ciclos bajistas. Entonces ¿qué ocurre? ¿por qué volvemos a caer en los mismos errores y consecuencias?

Los mercados son fuertes pero los mercados financieros acaban siendo además soberanos, es decir, son más que fuertes y la toma de decisiones de las instituciones de inversión colectiva generan una influencia sobre los países enorme y condicionan el bienestar general más de lo razonablemente aceptable para cualquier sociedad y economía productiva.

Los agentes económicos que han estado implicados en la crisis también deben asumir su parte de responsabilidad, ¿cómo? pues regulando, estableciendo normas y leyes que vigilen el buen funcionamiento del sistema financiero para evitar conductas típicas de la "ley de la selva", y establecer mecanismos compensatorios por el daño que originan las malas practicas financieras. Y esta labor le corresponde al Sector Público cuya participación en la economía de libre mercado debe ser relevante, no digo grande, sino significativa y no dejar hacer y luego pedir explicaciones.

¿Cómo salir de la crisis?, la macroeconomía nos dice que el mejor camino para salir de la crisis es el crecimiento y para ello hay que ser competitivo y para ganar competitividad hay que mejorar la productividad, pero las recetas de cocina barata no sacarán de la crisis a nuestra economía, creo que trabajar más y cobrar menos es un retroceso para un sociedad que ha luchado por alcanzar el bienestar actual. Hay que trabajar mejor y generar valor añadido, competir dentro de la globalización con una economía tipo china no es sostenible ni recomendable, hay que diferenciarse haciendo lo que mejor se nos da (que es mucho y no solo turismo) y aprovechar nuestra posición geográfica de cara a las fuentes de energía alternativa que van a originar una revolución en cuánto a la forma de producir y movernos del estilo e intensidad que causo la Revolución Industrial en el siglo XVIII.

Cambiar nuestro modelo de crecimiento y pasarnos a la tecnología y las fuentes de energía renovable, pero estos cambios no se hacen en un día y si invertimos capital y tiempo en formación, nuevas tecnologías y en la generación de fuentes de energía alternativa conseguiremos un modelo de crecimiento económico sostenible y recuperaremos el tiempo perdido.

viernes, mayo 01, 2009

Por qué llegó la crisis y como salir de ella

Según lo resume este artículo, estoy totalmente de acuerdo las causas de la crisis según explica Fernando Trías de Bes en su ensayo "El hombre que cambió su casa por un Tulipán": la crisis la ha causado el sobreendeudamiento.

"No es un ciclo económico más; es el estallido de una burbuja colosal", aseguró este economista y profesor, quien documenta en su libro las burbujas que ha habido a lo largo de la Historia, empezando por la que da título al libro.

Para Trías de Bes, Gran parte de esta culpa, como ya hemos comentado en este blog, es el mal manejo de la oferta monetaria de los bancos centrales, que hizo que la burbuja creciese gracias a dinero demasiado barato... y luego que explotase demasiado bruscamente debido a una subida a destiempo.

En cuanto a cómo salir de la crisis, un buen artículo de Vincenç Navarro, de la Universidad Pompeu Fabra, insiste en la necesidad de un mayor estímulo económico público. Realmente la situación es dramática, y hace falta ahora usar toda la artillería. También dijimos aquí que hasta ahora el plan "E" del Gobierno era insuficiente.

domingo, marzo 15, 2009

Empresas fuera de control

La teoría de la tecnoestructura de Galbraith predecía que en las grandes empresas los ejecutivos -que controlan la información- serían quienes de verdad tendrían el poder. Los propietarios, muy dispersos y sin capacidad de saber realmente qué decisiones se deben tomar, se limitarían a asentir en las Juntas de Accionistas a las propuestas del Consejo de Administración.
Un ejemplo actual es cómo los ciudadanos y contribuyentes estadounidenses - que después de todas las ayudas públicas son propietarios del 80% de AIG a su pesar- no pueden hacer nada ante el pago de bonuses por más de 100 millones de dólares entre los ejecutivos de AIG... ¡los mismos que la han llevado a la bancarrota!
El truco: estos bonuses fueron aprobados por los propietarios de AIG en la anterior Junta General de Accionistas y ahora son plenamente legales y reclamables por los beneficiarios ante los tribunales en caso de que se suspendieran... Esto sucede porque en las Juntas Generales de accionistas se aprueban en un mismo paquete un montón de cosas... y una de ellas, en el punto 100 del orden del día y con letra pequeña, probablemente, sea la jugosa remuneración de los directivos.

lunes, enero 19, 2009

A vueltas con el estímulo fiscal en EE.UU. ¿debate técnico o ideológico?


En EE.UU. existe un debate transcendental entre economistas de primera línea sobre cómo salir de la crisis. En una esquina, los keynesianos liderados por Paul Krugman, a favor de reactivar la economía a través del gasto público. En otra esquina, un grupo de escépticos entre los que se encuentra Greg Mankiw (aunque precisamente su postura no está claramente en contra del estímulo fiscal, simplemente es "escéptico").
En el fondo, si eres escéptico ante el aumento del gasto público es que crees que para salir de la crisis habría que bajar los impuestos (porque a un tipo de interés cero como el que hay en EE.UU la política monetaria está casi agotada) y en lo que todos coinciden es que algo hay que hacer.
Escondida tras argumentos aparentemente "técnicos" (como si el multiplicador del gasto público es mayor o menor que el multiplicador de las bajadas de impuestos) está la misma guerra ideológica -los economistas también tienen ideología- de siempre: más gasto público o menos impuestos.

Más Estado o menos Estado.

martes, diciembre 09, 2008

La crisis del automóvil en Detroit

Parece que lo único que va a quedar de Detroit va a ser el ya clásico sello de soul Motown. Los expertos predicen que la industria del automóvil se va a localizar en otros sitios, aunque el gobierno de EEUU afirma que les va a ayudar si cambian el modelo de negocio, que era erróneo.
Por cierto, oyendo a Obama hablando de este tema, me ha dado cierta envidia por no tener un presidente así. Todo lo que dice lo ha madurado y se ha formado una opinión razonada. Inspira confianza. No digo que siempre tenga razón, pero aquí los líderes de PP y PSOE lo mismo te dicen digo que dicen Diego, y realmente se les ve carentes de ideas y de liderazgo para ayudar a salir de la crisis. Otra diferencia es que Obama no tiene responsabilidad directa en la crisis de EEUU. Aquí ambos -desde el gobierno anterior y actual- han contribuido con sus políticas a generar la burbuja inmobiliaria, el exceso de endeudamiento y la sobrecrisis española. Y es difícil de repente poner al zorro a cuidar a las gallinas...

domingo, noviembre 09, 2008

El dilema de Obama (y de Zapatero): luchar contra el déficit o contra la recesión

Obama se enfrenta a un dilema:
- Gastar más para reactivar la economía.
- Gastar menos para controlar el desorbitado déficit público de EEUU.

Por suerte, es un dilema de fácil solución: gastar más ahora para reactivar la economía.
Razón: si no se reactiva la economía, la recaudación de impuestos se resentirá en el futuro, y el déficit aumentaría aún más: empresas en quiebra y trabajadores en paro no generan ningún ingreso para el gobierno.

Esto es lo que opina Stiglitz al que entrevistan (en inglés) en este programa de la BBC. También podéis descargar sólo su entrevista en mp3 aquí.

Para Stiglitz, lo que es también muy importante es decidir bien qué gasto público y qué bajadas de impuestos se utilizan:
  • Las bajadas de impuestos para los ricos apenas reactivan la economía, pues no afectan tanto a sus decisiones de consumo. 
  • Las bajadas de impuestos a las clases bajas y medias bajas son mucho más eficaces en estimular el consumo. (Además son quienes lo pasan realmente mal en las recesiones).
  • La inversión pública productiva: educación e infraestructuras nos ofrece, además de una reactivación económica a corto plazo, una ganancia a largo plazo en la productividad futura del país. 
  • El desorbitado gasto militar o, en el sector privado, el enorme sobrecoste de los seguros privados de salud, aportan pocos beneficios a largo plazo a la economía del país (EEUU tiene el sistema de salud más caro y más ineficiente: deja sin cobertura a 46 millones de personas).
¿Y en España? Pues tres cuartos de lo mismo. Tenemos la misma situación macroeconómica que EEUU: déficit público, déficit exterior, ajuste de la burbuja inmobiliaria, ajuste de la burbuja bursátil, recesión económica y aumento del paro. Así que la receta fiscal debe ser la misma.

Actualización: Otro premio Nobel, Paul Krugman, habla de la "estupidez fiscal" de los políticos, que tienen a gastar en exceso cuando la economía va bien y no hace tanta falta, y a recortar el gasto ahora que hace falta. Es la clásica retórica -sin fundamento económico- de que "ahora todos nos tenemos que apretar el cinturón". Pensando así, se olvida la función de estabilización macroeconómica del gobierno, que en vez de anticíclica se vuelve procíclica, agravando las burbujas y las recesiones.

lunes, octubre 27, 2008

El sistema de mercado en crisis

Joaquín Estefanía opina aquí sobre este tema.
Nouriel Roubini cree -en este artículo- que si los mercados no funcionan bien hay que, sencillamente, abandonarlos durante un tiempo como sistema de asignación de recursos
En primer lugar, hay que asumir de forma tranquila que el mercado no es la única forma de organizar las cosas. En casa, uno no reparte las tareas por medio de la oferta y la demanda, ni la cuantía de las multas se basa en la oferta y demanda de infracciones... existen la jerarquía y los valores como criterios de distribución, y seguramente funcionen mejor que un mercado "averiado".
Los mercados funcionan bien cuando hay transparencia y competencia. Si no, se vuelven un instrumento de quien tiene la información o el monopolio. Eso lo dice cualquier manual de microeconomía de cualquier universidad del mundo (desde Venezuela a Chicago). Así que, si hay que decidir las cosas con órdenes, pues no pasa nada (eso sí, habrá que asegurarse de que las órdenes sean las correctas, y eso es lo difícil).
A mí, más que el porvenir del capitalismo, me preocupa desempleo y el descenso del nivel de vida que puede acarrear esta crisis, recesión o depresión. [Curiosa escala de palabras: desaceleración --> crisis --> recesión --> depresión --> ¿apocalipsis?]
También dice cualquier manual de macroeconomía (no hace falta ser neokeynesiano) que en una situación como la actual se debería bajar el tipo de interés, para empezar. Y luego, si es necesario, aumentar el gasto público. Siempre se afirma que la historia nos da lecciones, y en todas las facultades de economía se enseña historia económica. Parece que en la que estudió Jean Claude Trichet sólo explicaron la hiperinflación alemana de los años 20 y se les olvidó la Gran Depresión de los 30.
Finalmente, cualquier manual de desarrollo económico dice que a largo plazo lo que aumenta el bienestar es la productividad (producción/hora de trabajo), y que la productividad depende de la educación, de la organización empresarial y de la tecnología.

jueves, octubre 16, 2008

Sobre los impuestos

Una aclaración (espero hacer alguna otra respecto a la inflación pronto) respecto al comentario de "economía" al post anterior:
Es cierto que el IRPF es progresivo (los ingresos por debajo de 12.000 euros tributan al 15%, mientras que este porcentaje va subiendo hasta que los ingresos por encima de 70.000 euros tributan al 42%), pero si -supongamos- se bajan un 5% ambos tramos, es un importe mucho mayor el ahorrarse un 5% de -por ejemplo- 1.000.000 que el ahorrarse un 5% de 10.000 euros. El más beneficiado en términos absolutos sigue siendo quien tiene rentas altas.
Desde luego que, para el ciudadano pobre, el 5% su renta, es importante y los 500 euros (5% de 10.000 euros) que ahorraría si el tipo impositivo mínimo fuera el 7% (un 5% de rebaja respecto al 12%) serían más que bienvenidos.
Ahora bien, lo que el Estado dejaría de recaudar (y de gastar en servicios públicos) serían sus 500 euros y -supongamos- el 5% del ahorro fiscal del otro ciudadano millonario, que al pagar un 38% tras nuestra imaginaria bajada de impuestos, se ahorraría unos 50.000 euros (5% de 1.000.000). Así que, a cambio de dejar de pagar 500, el ciudadano pobre dejaría de recibir 50.500 en servicios públicos que fundamentalmente le ayudan a él que no tiene sanidad privada ni colegio privado: sanidad, educación... y en servicios que ayudan a todos: infraestructuras, seguridad, justicia...

Estaba antes viendo en rtve (de donde he sacado también la foto) el debate entre Obama y McCain y -más o menos en el minuto 50- hablan de sanidad. Entre otros datos, mencionan que hay ¡¡46 millones de estadounidenses!! sin seguro médico ni privado ni público. En España tenemos una sanidad imperfecta, pero generalmente buena y universal. Y, nos guste o no, eso cuesta dinero que sale de los impuestos.
[Por cierto, que ninguno propone una sanidad universal y gratuita, sino distintos apaños para aumentar la cobertura, pero sin quitarle el negocio a las aseguradoras médicas que -imagino- financian generosamente ambas campañas.]

martes, octubre 14, 2008

¿Puede el presupuesto abordar la crisis? Bajando los impuestos, ¿verdad?

Entre las críticas que más se oyen ahora contra el gobierno está el decir que los presupuestos actuales no "abordan" la crisis. Pero, ¿cómo pueden abordarla? ¿Puede hacer el Estado la magia que todos piden? ¿Puede frenar el desempleo en la construcción y los sectores relacionados? ¿Cómo? ¿Volviendo a convencer a la gente de que comprar pisos a precio de pirámides de Egipto es razonable?

Los pisos bajarán de precio y unos saldrán ganando (los futuros compradores) y otros perdiendo (los vendedores de pisos). Yo voy más con los compradores que con los vendedores: no me hace mucha gracia obligar al personal a dejar el 70% de su sueldo en pagar su casa, o que tenga que pagarla hasta los 85 años. Lo siento mucho por los que pensaban seguir forrándose, y que ahora amenazan con ¡darle la casa a los bancos!

Y para los que ya están endeudados, la solución no pasa por el presupuesto, sino por un abaratamiento del dinero que permita que la cuota de los que ya han comprado el piso no les ahogue, y que se pidan y se concedan más préstamos. La bajada del tipo de interés es una buena medida; tendría que bajar aún más, y eso no depende del gobierno.

Sí, eso creará inflación, pero no siempre la inflación es mala. A ver si un día lo intento explicar. De hecho, podría tener (siempre bajo control de su médico o farmaceútico) algunos efectos positivos.

Así que la crisis financiera e inmobiliaria tiene difícil arreglo con el presupuesto público, que lo que sí puede hacer es atenuar los efectos: con subsidios desempleo, con servicios públicos gratuitos para los que peor lo pasan (sanidad, educación...). Evidentemente, esto va a hacer que sea mayor el gasto público y puede que haya déficit público y aumente la deuda pública para financiarlo (eso sí, en este caso no iría a pagar los daikiris de algún especulador inmobiliario, como en este otro caso, sino los servicios públicos actuales).

Si llegamos a una recesión profunda, una crisis de demanda agregada generalizada, y la economía se paraliza, entonces sí el presupuesto puede reactivar la economía de dos formas:
a) Mayor gasto público.
b) Menos impuestos.
(o los dos a la vez)

Evidentemente, aunque no lo digan, los algunos de los que piden "acción" del gobierno contra la crisis, lo que buscan es la opción B. Quienes más impuestos pagan son los más ricos y si bajan para todos, ellos son quienes se benefician más. Que conste que si los impuestos bajan SÓLO para los más pobres yo también estoy a favor, pero eso no creo que sea lo que piden.

En general, si tras las crisis se produce una rebaja generalizada de impuestos, se produce una redistribución de los pobres a los ricos, pues si los impuestos se reducen -por ejemplo- un 5% para todos, quienes más se ahorran son los que más tienen (el 5% de un millón -50.000- es más que el 5% de 10.000, que es 500). Y si se dejan de recaudar -supongamos que sólo hay un pobre y un rico en nuestra economía- 50.500 euros, pues se dejarán de prestar servicios públicos -por ejemplo la educación- por ese importe... y eso a quién va a preocupar más ¿al tiene de sobra para pagarse todo por lo privado o al que no lo tiene?

Finalmente, os enlazo a un post del flamante Nobel de economía, Paul Krugman, con datos que muestran que el crecimiento económico y las bajadas de impuestos no están correlacionadas.

[Eso sí, estoy de acuerdo con la oposición en la crítica que hace a la injusticia de no actualizar con la inflación las desgravaciones y los tramos del IRPF, que hacen que paguemos más este año que el año anterior]

Nota: la imagen es del diario ADN, la viñeta de Rodera del 14 de octubre.

viernes, octubre 10, 2008

El Carpe Diem de los directivos de los bancos: la teoría de la tecnoestructura de Galbraith revisitada a la luz de la crisis financiera

Mi amigo David es cliente de un famoso banco y, además, uno de sus dueños. Compró 12.000 euros en acciones que ahora mismo valen menos de 9.000. ¿Le preguntaron a él cuando decidieron correr demasiados riesgos? No, él ni siquiera se molestó en asistir a la Junta de Accionistas, porque su poder de voto es ridículo. Además, ni siquiera las personas que tenían una participación mayor en el banco fueron preguntadas por la política crediticia del banco. Bueno, rectifico: implícitamente sí fueron preguntadas, cuando aprobaron la gestión del Consejo de Adminsitración. ¿Por qué no la iban a aprobar? Los beneficios llevaban creciendo varios años, la acción tocaba máximos, y todos eran muy felices. Los directivos especialmente, que habían podido ejercer sus stock options en ese momento cumbre y ya tenían el dinero asegurado en su bolsillo.
A ellos el futuro no les importaba mucho, porque tenían además un contrato blindado basado en los éxitos del presente y del pasado reciente. Eran los Ronaldinhos del fútbol: gano mi prestigio, firmo un jugoso contrato, y luego no me preocupa mucho cuidar la verdadera salud del banco a largo plazo.
Y ahí está el quid del problema: los directivos de los bancos no pierden mucho si se equivocan en su análisis de riesgos a largo plazo, pero ganan mucho si a corto plazo su gestión parece buena.
El propio sistema incentiva eso, como ya han explicado grandes economistas en algunos de los mejores libros de divulgación aparecidos últimamente: Paul Krugman habla de ello en su libro "El gran engaño" (os recomiendo el capítulo titulado "Capitalismo de amigotes"); y Tim Harford habla de los riesgos excesivos que corren los especuladores en "El economista camuflado", en el capítulo "Los hombres que no conocían el valor de nada".
Pero la teoría original que explica la ignorancia de los accionistas respecto a las decisiones de los directivos es de John Kenneth Galbraith, quien en su libro "El nuevo Estado industrial" explicaba por qué los directivos ("tecnoestructura") manejan una información que los propietarios desconocen. Además, el objetivo de los directivos es el corto plazo, los beneficios rápidos que les permiten firmar mejores contratos y aumentar su prestigio.
(aquí podéis encontrar un sencillo resumen de la teoría de la tecnoestructura).
Si -como dice Galbraith- lo que preocupa a los directivos es su prestigio, ¿cómo hacer que "paguen" por su mala gestión? Propongo un registro público de malos directivos, al que todo el mundo tenga acceso y en el que figuren todos los altos cargos de los bancos que han quebrado. ¡A mi no me gustaría tener como vecino a un maltratador del dinero ajeno!

domingo, julio 27, 2008

Aunque no lo sepas, tú también eres liberal (según alguna definición)

La palabra liberal tiene muchos significados. El blog del keynesiano Paul Krugman se llama en inglés "La conciencia de un liberal", mientras que la web liberalismo.org representa en España un pensamiento económico que identifica libertad con propiedad privada y reducción del Estado al mínimo. Como afirma Irene Lozano, todos quieren ser liberales; la flexibilidad del término acaba por desposeerlo de un significado y deja al descubierto muchas contradicciones de quienes lo usan.