sábado, enero 15, 2011

Obsolescencia programada y fallos del mercado (competencia imperfecta)

El documental "Comprar, tirar, comprar", que se puede ver on-line en rtve.es durante dos semanas, nos da pruebas de lo que ya sospechábamos: los fabricantes hacen productos malos a propósito.
¿Cómo puede ser que -en un sistema de mercado- no triunfen los buenos fabricantes, los que le dan un producto mejor al consumidor?
La paradoja es fácil de resolver: todos los fabricantes se ponen de acuerdo para fabricar un producto peor, y el consumidor no tiene elección.
A veces lo hacen explícitamente -como en el cartel de las bombillas- y otras veces son más discretos -como en el caso de los automóviles actuales- pero todos ellos saben que a largo plazo es mejor que haya que renovar los productos y las piezas a menudo. Más negocio. (*)

El mercado está claro que no funciona bien ni da el producto mejor y más barato cuando no hay verdadera competencia, lo cual sucede bastante a menudo.

(*) Si alguno destaca -como hicieron los coches japoneses entre 1970 y 1990 en EE.UU.- se convierten en los favoritos de los consumidores. Eso no dura mucho tiempo, y parece que los estándares de calidad de Honda y Toyota están bajando, quizá por avaricia de los nuevos directivos (que piensan que pueden vivir del prestigio pasado) o porque han llegado a un acuerdo tácito con los otros fabricantes.

1 comentario:

  1. ¿Qué es antes, el huevo o la gallina?... creo que en este caso las empresas han conseguido cambiar y modificar nuestros gustos y hábitos de consumo y quizás no estemos ejerciendo nuestra soberanía.
    El cliente manda y precisamente por eso deberíamos exigir bienes y servicios de calidad a un buen precio, pero no vamos por la vida camuflados de economistas y muchas de nuestras decisiones de consumo no son tomadas desde la racionalidad sino desde el capricho y la inmadurez propia de los niños.
    Si se ejerciera la soberanía del consumidor y no nos dejáramos condicionar por la publicidad, lo que esta más a la moda, lo último tecnologicamente o la más fashion... quizás las empresas producirían responsablemente para atender una demanda responsable.

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